Este invierno, el salón se redibuja: texturas que abrazan,
geometrías que dinamizan y cambios que no exigen meses de
obras.
La reforma ya no pasa por derribos ni por presupuestos
desorbitados. La gran novedad viene del suelo y promete renovar tu
casa desde la base, con calidez visual, durabilidad y un montaje
rápido que cabe en un fin de semana largo.
Adiós a la tarima flotante: por qué 2026 marca un cambio
La clásica tarima flotante cede espacio a un
formato que vuelve con fuerza: el suelo laminado en
espiga. El patrón en “V” alarga ópticamente los pasillos,
ordena el salón y crea un movimiento sutil que evita la sensación
plana de las lamas en línea. La tecnología actual del
laminado ha elevado el listón: texturas
sincronizadas con la veta, bordes biselados y capas de protección
que aguantan el día a día de familias con niños y mascotas.
La espiga laminada combina estética cálida,
mantenimiento mínimo y alta resistencia al
desgaste en un mismo producto.
Qué aporta la espiga frente a los diseños lineales
El dibujo en zigzag reparte la luz, reduce reflejos y otorga
carácter sin recargar. En espacios pequeños, la espiga en tonos
claros amplía la percepción del área; en áreas grandes, los tonos
medios u oscuros aportan presencia y definen zonas sin necesidad de
tabiques. El resultado es un interior más sereno y equilibrado.
Elegancia que pisa fuerte: rendimiento real en casa
Los laminados actuales integran una capa superior de alta dureza
y soportes dimensionados para cambios térmicos. Muchos modelos son
100% impermeables, lo que permite unificar cocina,
salón y pasillo sin miedo a salpicaduras. Y se limpian con mopa
ligeramente humedecida y detergente neutro.
Si buscas un suelo único para toda la vivienda, elige laminados
con certificación de resistencia al agua y
sistema de clic sellado.
En cuanto al ruido, una base aislante de 2–3 mm reduce el sonido
de impacto y mejora la sensación al pisar. Si combinas el laminado
con calefacción radiante, busca indicación expresa de
compatibilidad y controla la temperatura máxima de la
superficie.
Durabilidad sin complicaciones
- Clase de abrasión AC3–AC4 para uso residencial
exigente; AC5 si hay tránsito muy alto. - Espesor recomendado: 8–12 mm para mayor
estabilidad y mejor acústica. - Juntas perimetrales de 8–10 mm para absorber dilataciones.
- Protectores de fieltro en muebles y sillas con
ruedas “soft”. - Alfombras con base transpirable para no bloquear la ventilación
del suelo.
Guía de compra rápida para acertar a la primera
Antes de elegir, define usos y exigencias. No es lo mismo un
dormitorio tranquilo que un salón con teletrabajo, juegos
infantiles y mascotas. El patrón en espiga funciona en ambos, pero
la especificación técnica cambia.
| Estancia | Clase recomendada | Espesor | Notas |
|---|---|---|---|
| Dormitorios | AC3 | 8–10 mm | Tonos claros para ganar luz |
| Salón y pasillos | AC4 | 10–12 mm | Mejor base acústica |
| Cocina y baño | AC4 impermeable | 8–10 mm | Juntas selladas y felpudo de entrada |
Color, textura y formato
Los tonos roble claro y beige tostado amplían y dan luminosidad.
El nogal medio realza el mobiliario y crea contraste elegante.
Busca superficies con poro sincronizado si quieres
un tacto cercano a la madera natural y bisel en los cuatro lados
para remarcar la espiga. Verifica si el sistema incluye piezas
“izquierda” y “derecha”, habituales en la espiga,
o si la plaqueta es simétrica.
Instalación: lo que debes tener controlado
El sistema de clic facilita el montaje y
permite desmontar sin romper tablas. Asegura una solera nivelada,
limpia y seca; en obra nueva o reforma húmeda, mide la humedad
residual antes de colocar. Deja juntas en perímetro y alrededor de
columnas, y planifica transiciones en puertas. Calcula un 5–10% de
material extra por recortes en la espiga.
Una base con barrera antihumedad y un buen replanteo del patrón
evitan ruidos, pandeos y sombras indeseadas.
Costes orientativos y dónde compensa gastar
Para 2026, el laminado en espiga se mueve
habitualmente entre 18 y 35 €/m² según grosor, textura y
resistencia. La instalación profesional ronda 12–22 €/m² con base
incluida. Conviene invertir en la base acústica y en rodapiés a
juego, que rematan la estética y protegen el encuentro con
pared.
Sostenibilidad y salud en interiores
Elige productos con certificación FSC o
PEFC y emisiones de COV bajas (E1
o equivalentes). Cada vez más fabricantes integran fibras
recicladas y procesos de baja energía. El hecho de no requerir
barnices ni aceites periódicos reduce el impacto a lo largo de la
vida útil.
Mantenimiento que no roba tiempo
Basta con barrido o aspirado suave y fregado ocasional con mopa
ligeramente humedecida. Evita empapar y seca derrames cuanto antes.
Si llega barro o arena, retíralos para no rayar. Las manchas
localizadas salen con limpiadores de pH neutro.
¿Te conviene frente a otras soluciones?
Si buscas un suelo continuo que aporte diseño, resistencia y
rapidez de obra, el suelo laminado en espiga
ofrece un equilibrio interesante. Frente a la tarima
flotante tradicional de madera, reduce sensibilidad a
humedad y variaciones térmicas, y minimiza el
mantenimiento. Frente a la cerámica, aporta
calidez al tacto y montaje más ágil.
La espiga gana por su capacidad de “dirigir” la mirada, separar
ambientes y sumar valor decorativo sin gastar en tabiques.
Una simulación rápida para tu vivienda
Piso de 80 m² útiles con salón, pasillo, dos dormitorios y
cocina abierta: 65 m² de superficie a cubrir. Con un laminado
AC4 de 10 mm en espiga a 28 €/m² y 10% de recorte,
el material se sitúa en torno a 2.002 €. Base acústica y rodapiés:
520–650 €. Mano de obra: 1.000–1.400 €. Total estimado: 3.500–4.000
€ para una transformación integral sin grandes obras.
Claves finales para decidir sin arrepentirte
- Define uso, tráfico y presencia de zonas
húmedas. - Ajusta la clase de abrasión y el
espesor a esas necesidades. - Valora el formato en espiga por su efecto
visual y su capacidad de zonificar. - Exige sistema de clic fiable y compatibilidad
con calefacción radiante si la tienes. - Comprueba certificaciones de sostenibilidad y
bajas emisiones.
Si te atrae un aire más clásico, prueba roble claro con nudo
suave; si buscas carácter contemporáneo, elige tonos medios con
veta marcada. Para espacios con poca luz natural, un laminado claro
en espiga multiplicará la claridad sin renunciar a
la resistencia. Con estas pautas, 2026 puede ser el año en el que
tu casa gane estilo desde el suelo sin complicarte la vida.
